viernes, 27 de febrero de 2009
Calles de tierra.
La gente camina lento.
Los días caminan lentos.
El tiempo es un invento.
Inventar, imaginar, crear.. creer.
Creer en uno.
Creer en todo. Que es lo mismo: uno.
Uno que se conecta con la naturaleza y se vuelve natural.
Natural el color del agua, del cielo.
Cielo lleno de estrella.. y luciérnagas.
Estrellar la razón.
Conectarse.
SENTIR.
La gente camina lento.
Los días caminan lentos.
El tiempo es un invento.
Inventar, imaginar, crear.. creer.
Creer en uno.
Creer en todo. Que es lo mismo: uno.
Uno que se conecta con la naturaleza y se vuelve natural.
Natural el color del agua, del cielo.
Cielo lleno de estrella.. y luciérnagas.
Estrellar la razón.
Conectarse.
SENTIR.
En el horizonte unas nubes grises se sientan a llorar sobre el río.
El río se vuelve turbio: ahoga algún que otro árbol, se hace más ancho.
Botellas de plástico, algunas ramas, yo, cajas de cigarrillos, en la orilla.
El agua ayudada por el viento ayuda al agua a purificarse.
También ayuda a que esté un poquito más lejos de vos.
Acá en la orilla hay rabia de perros, copas ahogadas, ruidos oscuros, sombras que bailan un ritual satánico.
Ramas, latigazos del viento que torturan a los sensibles.
Y acá, tan cerca, un poquito más lejos de vos.
El río se vuelve turbio: ahoga algún que otro árbol, se hace más ancho.
Botellas de plástico, algunas ramas, yo, cajas de cigarrillos, en la orilla.
El agua ayudada por el viento ayuda al agua a purificarse.
También ayuda a que esté un poquito más lejos de vos.
Acá en la orilla hay rabia de perros, copas ahogadas, ruidos oscuros, sombras que bailan un ritual satánico.
Ramas, latigazos del viento que torturan a los sensibles.
Y acá, tan cerca, un poquito más lejos de vos.
lunes, 19 de enero de 2009
La muerte está.
Merodea en las noches de descontrol, se esconde atrás del inodoro.
Espera escondida entre tantos árboles que hay al costado de las rutas.
Se mete por el ombligo en algunas panzas.
Toma forma de humos nocivos que entran en los pulmones.
El tiempo huele a muerte.
La vejez huele a muerte.
La vejez tiene muerte.
Nosotros somos agua y ella la electricidad (cuando no somos nosotros los eléctricos que usando ropa seductora la invitamos a bailar. usamos una ropa que nos sedujo hasta a nosotros mismos).
Los domingos huelen a muerte.
Los domingos huelen a suicidio.
Merodea en las noches de descontrol, se esconde atrás del inodoro.
Espera escondida entre tantos árboles que hay al costado de las rutas.
Se mete por el ombligo en algunas panzas.
Toma forma de humos nocivos que entran en los pulmones.
El tiempo huele a muerte.
La vejez huele a muerte.
La vejez tiene muerte.
Nosotros somos agua y ella la electricidad (cuando no somos nosotros los eléctricos que usando ropa seductora la invitamos a bailar. usamos una ropa que nos sedujo hasta a nosotros mismos).
Los domingos huelen a muerte.
Los domingos huelen a suicidio.
Patina la birome.
Solamente quiere dar vueltas y girar. Por eso, la letra es cursiva y no tan cortada y hostil como la imprenta.
No sabe qué recorrido hacer, pero es libre.
Yo le quiero hablar de él y ella me dice que los puntos de las i, los palitos de la t y de la f mayúscula y los acentos son incómodos.
Mimos, abrazos y placer.
Ella en los puntos gira. Y las dos giramos.
Los poros lloran sudor.. todos y cada uno.
La birome suda negro.
La cabeza se toma de un solo saque la tinta (es más rápido imaginar).
Solamente quiere dar vueltas y girar. Por eso, la letra es cursiva y no tan cortada y hostil como la imprenta.
No sabe qué recorrido hacer, pero es libre.
Yo le quiero hablar de él y ella me dice que los puntos de las i, los palitos de la t y de la f mayúscula y los acentos son incómodos.
Mimos, abrazos y placer.
Ella en los puntos gira. Y las dos giramos.
Los poros lloran sudor.. todos y cada uno.
La birome suda negro.
La cabeza se toma de un solo saque la tinta (es más rápido imaginar).
jueves, 25 de diciembre de 2008
Cera.
¿será porque sé dónde se sienta mientras hablamos?
¿será porque unas letras se vuelven voz?
¿será porque desata remolinos en la cabeza?
¿será porque agita el corazón?
¿será porque no se puede?
¿será porque no se debe?
¿será porque lo quiero?
¿será porque es feliz siendo?
¿será porque..?
¿será?
¿será porque unas letras se vuelven voz?
¿será porque desata remolinos en la cabeza?
¿será porque agita el corazón?
¿será porque no se puede?
¿será porque no se debe?
¿será porque lo quiero?
¿será porque es feliz siendo?
¿será porque..?
¿será?
miércoles, 24 de diciembre de 2008
Al que vive cerca de otro país.
El recital empieza.
Después de un par de temas lo abrazo con un sólo brazo, como en el anterior, los dos mirando al escenario.
Una foto sacada desde atrás de nosotros hubiera sido hermosa, rozando la perfección: dos siluetas negras entrelazadas, en el campo un atardecer de bengalas y de fondo una pelada que brilla (vino conmigo a la popular, aunque no sé si está de acuerdo).
Lo miro y tiene en su rostro una sonrisa llena de felicidad, de placer.. y la luz que agita en su mano no es más que la energía que le sale del cuerpo.
Abrí los ojos.. me ví abrazando el aire con un sólo brazo.
Una tristeza hizo un hueco en mi pecho.
Miles y miles de personas no alcanzan si sabés que falta alguien entre ellas.
Lo abrazo más fuerte, un par de lágrimas corren la tinta, él rebolea la remera, mi brazo se llena de soledad.
Después de un par de temas lo abrazo con un sólo brazo, como en el anterior, los dos mirando al escenario.
Una foto sacada desde atrás de nosotros hubiera sido hermosa, rozando la perfección: dos siluetas negras entrelazadas, en el campo un atardecer de bengalas y de fondo una pelada que brilla (vino conmigo a la popular, aunque no sé si está de acuerdo).
Lo miro y tiene en su rostro una sonrisa llena de felicidad, de placer.. y la luz que agita en su mano no es más que la energía que le sale del cuerpo.
Abrí los ojos.. me ví abrazando el aire con un sólo brazo.
Una tristeza hizo un hueco en mi pecho.
Miles y miles de personas no alcanzan si sabés que falta alguien entre ellas.
Lo abrazo más fuerte, un par de lágrimas corren la tinta, él rebolea la remera, mi brazo se llena de soledad.
jueves, 18 de diciembre de 2008
Las flores lloran pétalos que caen en la mesa como una gota que se escapa de una canilla en una silenciosa noche.
Y caen y se escucha el mismo impacto que corta el silencio haciendo un eco que no para de retumbar.
Se corta la gomita elástica que une los pensamientos.
¡La realidad es tan pesada!
Al caminar arrastra la existencia por el piso.
Caminar y que se tire la existencia al piso y ésta se agarre como puede fuerte con las manos a los yuyos y pastos de por ahí que también se atraviesan entre las piernas a cada paso.. y no son más que la moral y el autoestima.. y el ego.. y el orgullo.. y la envidia.. y la soberbia.. y la vanidad.. y el reproche.
Y se estanca.
Y gotean tantos pétalos.
Y caen y se escucha el mismo impacto que corta el silencio haciendo un eco que no para de retumbar.
Se corta la gomita elástica que une los pensamientos.
¡La realidad es tan pesada!
Al caminar arrastra la existencia por el piso.
Caminar y que se tire la existencia al piso y ésta se agarre como puede fuerte con las manos a los yuyos y pastos de por ahí que también se atraviesan entre las piernas a cada paso.. y no son más que la moral y el autoestima.. y el ego.. y el orgullo.. y la envidia.. y la soberbia.. y la vanidad.. y el reproche.
Y se estanca.
Y gotean tantos pétalos.
lunes, 24 de noviembre de 2008
Televicio.
Hay otra realidad diferente a la de la tele.
En realidad, la realidad no tiene el mismo zoom, los enfoques son desde otros ángulos.
Y en esta ciudad hay mucha fotoyopeada, mucha perfección digitalizada y todos tenemos granitos y ojeras a veces; y algún día no nos bañamos.
Muchos colores en la publicidad y quedamos embobados como un bebé cuando le mostrás una mamadera transparente con pelotitas de colores adentro.
Los carteles más llamativos ahí colgados en edificios, tan bien ubicados que nos cegamos y no vemos las paredes despintadas sobre la cual están apoyados.
Y, nosotros, bien giles, nos dejamos instalar el fotoyop.
Y, también, buscamos la perfección hasta en nuestra pareja como para no tener nada que envidiarle a Romeo y Julieta (o a la parejita protagonista de la novela de la tarde).
No toleramos ni los más mínimos defectos en nadie.
Y nos perdemos de disfrutar los detalles de la realidad que nos rodea.
Y hay otra realidad diferente a la de la mente..
En realidad, la realidad no tiene el mismo zoom, los enfoques son desde otros ángulos.
Y en esta ciudad hay mucha fotoyopeada, mucha perfección digitalizada y todos tenemos granitos y ojeras a veces; y algún día no nos bañamos.
Muchos colores en la publicidad y quedamos embobados como un bebé cuando le mostrás una mamadera transparente con pelotitas de colores adentro.
Los carteles más llamativos ahí colgados en edificios, tan bien ubicados que nos cegamos y no vemos las paredes despintadas sobre la cual están apoyados.
Y, nosotros, bien giles, nos dejamos instalar el fotoyop.
Y, también, buscamos la perfección hasta en nuestra pareja como para no tener nada que envidiarle a Romeo y Julieta (o a la parejita protagonista de la novela de la tarde).
No toleramos ni los más mínimos defectos en nadie.
Y nos perdemos de disfrutar los detalles de la realidad que nos rodea.
Y hay otra realidad diferente a la de la mente..
sábado, 25 de octubre de 2008
Caminando unas cuadras llego a una esquina de la calle Pasado y la Av. Presente.
Nos sentamos junto a una mesa.
Ahora crecimos.
Trabajamos.
Seguimos hablando mucho (también hablamos del trabajo).
Nos separaron unas horas, nos separamos unos años.
Me hundo en la silla, mueve los ojos con tranquilidad. Con esa cadencia me meso.
El respaldo es de goma espuma.
Sus manos juegan con un cigarrillo.
Me deconecto. Me quedo con la mente libre.
Su voz es música, no puedo distinguir qué palabras usa.. sólo escucho su música.
Su voz es dulce y un poco ronca por tanto fumar.
Lo miro.
Solamente lo miro.
Lo miro como un nene mira un kiosco lleno de golosinas. Con los ojos bien abiertos.
Lo miro como alguien que se enamoró de la vida mira al más lindo paisaje.
Lo miro como a la más linda forma de arte.
Las llaves se le escapan del bolsillo.
Me cuenta de la gente que teníamos en común, de su vida.
El segundo vaso no está bien frío.
Nunca hablamos de nosotros: ni nosotros en el pasado, ni nosotros en un esperanzador presente, ni nosotros en un posible futuro.
Viajes, vacaciones.
Su ex.
Ya es tarde, los dos estamos cansados.
Se refriega los ojos como si fuése un bebé que tiene sueño.
Unos cigarrillos después un auto frena en seco: se va.
Igual, camino de vuelta a casa con los pies descalzos sobre el césped, con una brisa alegre y con el sol de frente.
Nos sentamos junto a una mesa.
Ahora crecimos.
Trabajamos.
Seguimos hablando mucho (también hablamos del trabajo).
Nos separaron unas horas, nos separamos unos años.
Me hundo en la silla, mueve los ojos con tranquilidad. Con esa cadencia me meso.
El respaldo es de goma espuma.
Sus manos juegan con un cigarrillo.
Me deconecto. Me quedo con la mente libre.
Su voz es música, no puedo distinguir qué palabras usa.. sólo escucho su música.
Su voz es dulce y un poco ronca por tanto fumar.
Lo miro.
Solamente lo miro.
Lo miro como un nene mira un kiosco lleno de golosinas. Con los ojos bien abiertos.
Lo miro como alguien que se enamoró de la vida mira al más lindo paisaje.
Lo miro como a la más linda forma de arte.
Las llaves se le escapan del bolsillo.
Me cuenta de la gente que teníamos en común, de su vida.
El segundo vaso no está bien frío.
Nunca hablamos de nosotros: ni nosotros en el pasado, ni nosotros en un esperanzador presente, ni nosotros en un posible futuro.
Viajes, vacaciones.
Su ex.
Ya es tarde, los dos estamos cansados.
Se refriega los ojos como si fuése un bebé que tiene sueño.
Unos cigarrillos después un auto frena en seco: se va.
Igual, camino de vuelta a casa con los pies descalzos sobre el césped, con una brisa alegre y con el sol de frente.
domingo, 5 de octubre de 2008
viernes, 19 de septiembre de 2008
Lo que pinte.
Te come.
Le dás la mano y te agarra la nariz.
No te deja respirar.
Y es el volante.
(Si podés, volá antes).
Como un nene que te mira y te pide un caramelo, te pide otro encuentro.
(Que claramente no es el último).
Y es tan difícil decir que no.
En el ascensor, en el baño, en la calle, en la plaza, en dondenohayanadiemirando.
Lo dulce no tienta.
Lo salado tampoco.
(Y adelgazas un poco).
Cerca de los pómulos un par de manchas oscuras.
Vaya a saber qué insecto es el que hincha el labio superior.
Hormigas en la lengua.
Y agua.
Ganas de agua.
La lengua se desata de su propio nudo.
Y baila al viento.
Los borradores sin pasar en limpio.
La obsesión.
La sensibidad.
Llorar.
Y a empezar a orar a algún dios.
Las piedras no hacen que pare la bola de nieve.
Que no para de crecer.
Y ella empieza a envejecer a su lado..
Le dás la mano y te agarra la nariz.
No te deja respirar.
Y es el volante.
(Si podés, volá antes).
Como un nene que te mira y te pide un caramelo, te pide otro encuentro.
(Que claramente no es el último).
Y es tan difícil decir que no.
En el ascensor, en el baño, en la calle, en la plaza, en dondenohayanadiemirando.
Lo dulce no tienta.
Lo salado tampoco.
(Y adelgazas un poco).
Cerca de los pómulos un par de manchas oscuras.
Vaya a saber qué insecto es el que hincha el labio superior.
Hormigas en la lengua.
Y agua.
Ganas de agua.
La lengua se desata de su propio nudo.
Y baila al viento.
Los borradores sin pasar en limpio.
La obsesión.
La sensibidad.
Llorar.
Y a empezar a orar a algún dios.
Las piedras no hacen que pare la bola de nieve.
Que no para de crecer.
Y ella empieza a envejecer a su lado..
domingo, 10 de agosto de 2008
2 x 1.
Me senté en un escalón.
En uno de la escalera de casa.
En una que va a la terraza.
Un escalón donde ya no entro (hace mucho, años).
Muchos años también hacía que no me llamaba la atención sentarme acá (intentaba sentarme acá).
Se achican mis piernas, tengo pantalón corto y zapatillas color rosa.
Mi abuelo está acostado en su cama, atrás de la cortina, esa que colgó para que no lo vieramos de pasada, ahí tirado, casi desmayado. Esa cortina que colgó para no ser descortés y cerrar la puerta.
Mi prima está sentada al lado mío, nos estamos abrazando (aunque mi mamá me dijo que no junte mi cabeza con la de ella. No sé por qué. Dijo algo como que me podía contagiar de una enfermedad. Y que esa enfermedad no es muy mala. Pero que no iba a poder ir a la pileta. Para mí sería una enfermedad terrible. Con mamá no coincidimos en lo que es bueno o malo, ni en la prioridad de las cosas. Ah, piojos creo que le llaman a esa enfermedad).
Mi prima y yo nos estamos abrazando.
Algo pasó.
Estamos llorando.
[Al otro día mi mamá nos lleva a mis hermanos y a mí a la casa de una señora. La señora tiene cosas ricas para comer y caramelos].
Todo gira (yo no).
Es otro día.
Es otra noche.
Tocan el tiembre.
Deben ser las doce.
Entra mi primo (hermano de mi prima) en la bici, dice algo de la madre. Nos mandan a la habitación (a mis hermanos que se despertaron y a mí), cierran la puerta (no sé por qué los grandes cuando pasa algo malo se empeñan en llevarnos a otro lado. Como si fuésemos estúpidos que no nos damos cuenta cuando pasa algo feo). Y todos los grandes se quedan en el comedor.
[Al otro día mi mamá preparó un desayuno riquísimo. Desayunabamos cuando volvió mi tía más vieja del hospital. Mamá llora].
Se me resbala el pie del escalón.
Y unas cuántas lágrimas también.
Mamá está en la cocina.
La cama está vacía.
Hace años que no sé ni de piojos, ni de mi prima.
En uno de la escalera de casa.
En una que va a la terraza.
Un escalón donde ya no entro (hace mucho, años).
Muchos años también hacía que no me llamaba la atención sentarme acá (intentaba sentarme acá).
Se achican mis piernas, tengo pantalón corto y zapatillas color rosa.
Mi abuelo está acostado en su cama, atrás de la cortina, esa que colgó para que no lo vieramos de pasada, ahí tirado, casi desmayado. Esa cortina que colgó para no ser descortés y cerrar la puerta.
Mi prima está sentada al lado mío, nos estamos abrazando (aunque mi mamá me dijo que no junte mi cabeza con la de ella. No sé por qué. Dijo algo como que me podía contagiar de una enfermedad. Y que esa enfermedad no es muy mala. Pero que no iba a poder ir a la pileta. Para mí sería una enfermedad terrible. Con mamá no coincidimos en lo que es bueno o malo, ni en la prioridad de las cosas. Ah, piojos creo que le llaman a esa enfermedad).
Mi prima y yo nos estamos abrazando.
Algo pasó.
Estamos llorando.
[Al otro día mi mamá nos lleva a mis hermanos y a mí a la casa de una señora. La señora tiene cosas ricas para comer y caramelos].
Todo gira (yo no).
Es otro día.
Es otra noche.
Tocan el tiembre.
Deben ser las doce.
Entra mi primo (hermano de mi prima) en la bici, dice algo de la madre. Nos mandan a la habitación (a mis hermanos que se despertaron y a mí), cierran la puerta (no sé por qué los grandes cuando pasa algo malo se empeñan en llevarnos a otro lado. Como si fuésemos estúpidos que no nos damos cuenta cuando pasa algo feo). Y todos los grandes se quedan en el comedor.
[Al otro día mi mamá preparó un desayuno riquísimo. Desayunabamos cuando volvió mi tía más vieja del hospital. Mamá llora].
Se me resbala el pie del escalón.
Y unas cuántas lágrimas también.
Mamá está en la cocina.
La cama está vacía.
Hace años que no sé ni de piojos, ni de mi prima.
sábado, 2 de agosto de 2008
A veces, me siento cruel por fantasear con tu vida.
Ella le dice: - Regalame lo que más me gusta.
Y él la mira y sonríe.
(No hay forma de saber si él sonrió porque sabe que a ella lo que más le gusta es su sonrisa, porque se puso feliz de que ella creyera que él puede regalarle lo que más le gusta.. o porque él necesitaba hacer tiempo mientras pensaba "¿qué carajo será lo que más le gusta a esta?").
Y él la mira y sonríe.
(No hay forma de saber si él sonrió porque sabe que a ella lo que más le gusta es su sonrisa, porque se puso feliz de que ella creyera que él puede regalarle lo que más le gusta.. o porque él necesitaba hacer tiempo mientras pensaba "¿qué carajo será lo que más le gusta a esta?").
miércoles, 9 de julio de 2008
"Puedo resumir un poco":
"De chicos éramos felices".
Eso es mentira.
Mi infancia no fue feliz.
No me faltaron juguetes, pero me sobraron moretones.
No me faltaron golosinas, pero me sobraron humillaciones (y juntito de la mano vinieron los complejos).
A mi alrededor faltaron pelos y sobraron vómitos.
No me faltó comida, pero me sobraron ausencias.
(-Má ¿qué es un velorio?
-Está la persona que murió acostada como si estuviera durmiendo.
- y si voy ahí ¿lo puedo despertar?).
No me faltó plaza pero me sobró miedo a hamacarme alto.
No me sobraron amigos pero me faltó constancia.
De más grande no sólo es que las cosas no mejoraron sino que empeoraron bastante:
Los moretones ahora están del lado de adentro y no desaparecen con el tiempo.
A esta altura puedo escribir la biblia de las humillaciones (y los complejos vienen cada vez más complejos).
Cada vez me sobran más ausencias (sobre todo de personas que se pueden ver).
Amigos siempre los conté con los dedos y me amputaron las manos (y los pies).
Antes si quería llorar aguantaba las lágrimas hasta llegar a algún baño o a mi cama y ahí eran libres. Ahora si se me quiere escapar alguna lágrima (aunque sea de algún bostezo) aprieto los muelas y los labios y respiro profundo y ahí quedan, encerradas.
Ahora hago chistes (o lo intento) buscando robar alguna sonrisa, buscando robarme alguna sonrisa cuando en realidad quiero gritar y salir corriendo rápido, muy rápido hasta chocarme con mis propias piernas y, entonces, caerme y, con la excusa del dolor que me cause el golpe, llorar tirada en el piso, pataleando hasta quedarme exhausta y al fin, dormirme.
Pero sí, quisiera volver a ser chica.
Insisto no es que infancia sea sinónimo de felicidad.
No es que éramos felices, sino que al pasar el tiempo nos vamos volviendo más y más triste.
Entonces sería "de chicos éramos menos tristes".
Pero sí, quisiera volver a ser chica, sobre todo para creer que de grande todo iba a ser mejor.. aunque no lo termine siendo.
("Puedo presumir de poco..")
Eso es mentira.
Mi infancia no fue feliz.
No me faltaron juguetes, pero me sobraron moretones.
No me faltaron golosinas, pero me sobraron humillaciones (y juntito de la mano vinieron los complejos).
A mi alrededor faltaron pelos y sobraron vómitos.
No me faltó comida, pero me sobraron ausencias.
(-Má ¿qué es un velorio?
-Está la persona que murió acostada como si estuviera durmiendo.
- y si voy ahí ¿lo puedo despertar?).
No me faltó plaza pero me sobró miedo a hamacarme alto.
No me sobraron amigos pero me faltó constancia.
De más grande no sólo es que las cosas no mejoraron sino que empeoraron bastante:
Los moretones ahora están del lado de adentro y no desaparecen con el tiempo.
A esta altura puedo escribir la biblia de las humillaciones (y los complejos vienen cada vez más complejos).
Cada vez me sobran más ausencias (sobre todo de personas que se pueden ver).
Amigos siempre los conté con los dedos y me amputaron las manos (y los pies).
Antes si quería llorar aguantaba las lágrimas hasta llegar a algún baño o a mi cama y ahí eran libres. Ahora si se me quiere escapar alguna lágrima (aunque sea de algún bostezo) aprieto los muelas y los labios y respiro profundo y ahí quedan, encerradas.
Ahora hago chistes (o lo intento) buscando robar alguna sonrisa, buscando robarme alguna sonrisa cuando en realidad quiero gritar y salir corriendo rápido, muy rápido hasta chocarme con mis propias piernas y, entonces, caerme y, con la excusa del dolor que me cause el golpe, llorar tirada en el piso, pataleando hasta quedarme exhausta y al fin, dormirme.
Pero sí, quisiera volver a ser chica.
Insisto no es que infancia sea sinónimo de felicidad.
No es que éramos felices, sino que al pasar el tiempo nos vamos volviendo más y más triste.
Entonces sería "de chicos éramos menos tristes".
Pero sí, quisiera volver a ser chica, sobre todo para creer que de grande todo iba a ser mejor.. aunque no lo termine siendo.
("Puedo presumir de poco..")
domingo, 22 de junio de 2008
Pequeñas mentiras de la vida cotidiana (quizá parte I).
Para Belén porque lo leyó y dijo que está bueno (supongo que nomás lo dijo para que lo suba y así, por fin, entender lo que dice. No es fácil andar descifrando la letra de los demás).
-Hola ¿cómo estás?
-Bien ¿vos?
-Bien.
Y, claro, es mentira casi siempre.
Pero podemos excusarnos como para que la conciencia quede bien limpita. Aunque para esto sería más conveniente usar lavandina y ponernos a fregar un rato.. un rato bien largo o empezar a darnos golpes en la cabeza hasta perder por completo la memoria (qué sé yo, en la tele cuando se dan un golpe en la cabeza pierden la memoria. así que si lo dice la tele..).
En ambos casos sería necesario repetir las acciones mínimo una vez al día y no porque tardemos tanto en volver a ensuciar nuestra conciencia; de hecho, es como una advertencia: si pasa un día sin limpiar su conciencia, al próximo día ya la tendrá tan sucia que se acostumbrará a que esté así y no querrá limpiarla más (y, de paso, se dará cuenta que es usted no es menos sucio que el hippie zaparrastroso al que mira con asco).
Uh, ya me fui por las ramas. Me dá vértigo la altura (bah, estar alto, la Altura que haga lo que quiera por mí), tengo que andar haciendo equilibrio para no caerme, estar sentada en una rama es bastante incómodo (y más si se está escribiendo).
Mejor bajo.
(Ruido de caída (se aceptan sugerencias de cómo es un ruido de caída)).
¡AY!
¡La puta madre!
No, no es sólo que, probablemente, me haya esguinsado el tobillo, sino porque recién ahora me acuerdo que para subir a las ramas usé una escalera (¿y qué queré'? con mi buzarda dá gracias que puedo trepar a mi cama.. no, no es de las marineras, ni está sobre ninguna elevación).
Y la escalera ya no está.
"Seguro fueron estos negros de.." pienso y justo veo la escalera del otro lado del tronco (y.. bueno, che, as mí me enseñaron que la culpa de todo es de esos negros).
Ah, cierto, las excusas para que quede impecable nuestra conciencia al decir que estamos bien cuando no lo estamos.
Podemos decirnos:
- "Él/ella mintió primero, así que si no me canta la justa, yo tampoco". (Sólo es aplicable para cuando responde primero el otro sujeto y, claro, dice que está bien).
- "No entendería mis mambos"
- "¿Pero qué le voy a explicar? si para la mayoría sólo es válido decir que estás mal porque algún pariente está enfermo o, en su defecto, que haya muerto alguno" (sin entrar en detalles de que hay casos en las que algunas muertes son un alivio). En algunos casos esto de enfermedad/muerte es medianamente válido para ser aplicado a nuestro perro o cual fuere nuestra mascota (incluidos los hermanos). Me veo en la obligación de decir que solamente es medianamente aceptable porque cuando era chiquita ví en la calle a un grupo de pibes tirados en la calle que se les acercaba otro llorando. Este flaco balbuceó "se murió mi perro". Algunos (mayormente pibas) se levantaron y lo abrazaron. Algunos otros con una frialdad que dá asco se limitaron a decir "era un perro nada más", "ya fue, comprate otro" o, el comentario más forro de todos: "y, bueno, así es la vida.. todos nos vamos morir". Con gente como esta prefiero ser un perro y mejor si es el que se murió.
- "Si respondés que estás más o menos o, sin dar tantas vueltas, que estás mal: el receptor podría traducir lo que dijiste y escuche que estás bien y siga su camino normalmente (o capaz siga su camino normalmente porque cómo estés le importa verdaderamente tres carajos)".
- "Si te preguntan por qué no estás bien y al darles tus motivos (casi n... se tiene un sólo problema) te miran con una ceja levantada y entre sonrisas te preguntan o, directamente, afirman con un tono burlón: "¿y por eso estás mal?", "vos y tu cabeza ¿por qué no dejás de inventarte problemas?", "vos sí que estás al pedo para perder el tiempo pensando esas boludeces", "¿vos te andás drogando?" (sí, señores, acá es todo culpa de la droga.. y los negros, pero más de los negros drogadictos) o en su defecto: "jodete por falopera", "vos el único problema que tenés es que crees que tenés un problema". Ante lo que no podés hacer otra cosa que quedarte callado y no por no tener nada que decir sino porque es difícil elegir una sola respuesta entre las tantas que se te cruzan por la cabezas, por ejemplo: "no puedo manejar qué cosas me van a hacer bien y cuáles mal", "si vos no te ponés mal por esas cosas mejor para vos, pero a mí no me vengas a juzgar", "a verrr.. ¿por qué no me hacés una listita enumerando las cosas por las que está permitido estar mal que después las cargo al chip?" o el más agradable de todos "pero ¿por qué no te vas a cagar?"".
Creo que la base del problema es que el "hola ¿cómo estás?" está establecido como un saludo y nada más. Es preguntar sin querer respuesta, preguntar sin darte cuenta de que preguntas.. y eso que no es difícil separar el "hola" del "¿cómo estás?".
Por eso, prefiero saludar "hola, buen día" inclusive a la tarde o a la noche. El día no dura lo que una mañana (igual si seguís esa regla tendría que ser "buena mañana"). Además con "buen día" expresas un buen deseo (total de que lo desees a que se cumpla).
Y, listo, con un "hola, buen día" el saludo queda más decorado (menos vacío), pero sobre todo lo prefiero porque, de verdad, cómo estés o dejés de estar me importa un huevo.
lunes, 16 de junio de 2008
Tarde (sin daños a terceros).
"Justamente ahora
irrumpes en mi vida
con tu cuerpo exacto
y ojos de asesina
tarde, como siempre,
nos llega la fortuna.
Tú ibas con él,
yo iba con ella,
jugando a ser felices por desesperados.
Por no aguardar los sueños.
Por miedo a quedar solos.
Pero llegamos tarde:
te ví y me viste,
nos reconocimos enseguida... pero tarde.
Maldita sea la hora
que encontré lo que soñé... tarde.
Tanto soñarte y extrañarte sin tenerte.
Tanto inventarte.
Tanto buscarte por las calles,
como un loco, sin encontrarte.
Y ahí va uno de tonto,
por desesperado,
confundiendo amor con compañía.
Y ese miedo idiota de verte viejo y sin pareja
te hace escoger con la cabeza lo que es del corazón.
Y no tengo nada contra ellos:
la rabia es contra el tiempo
por ponerte junto a mí... tarde.
Ganas de huir,
de no verte ni la sombra,
de pensar que esto fue un sueño o una pesadilla,
que nunca apareciste,
que nunca has existido.
Ganas de besarte,
de coincidir contigo,
de acercarme un poco
y amarrarte en un abrazo,
de mirarte a los ojos
y decirte: bienvenida.
Pero llegamos tarde:
te ví y me viste,
nos reconocimos enseguida... pero tarde.
Quizás en otras vidas,
quizás en otras muertes.
Qué ganas de rozarte,
qué ganas de tocarte,
de acercarme a ti
y golpearte con un beso,
de fugarnos para siempre..
sin daños a terceros".
Ricardo Arjona.
irrumpes en mi vida
con tu cuerpo exacto
y ojos de asesina
tarde, como siempre,
nos llega la fortuna.
Tú ibas con él,
yo iba con ella,
jugando a ser felices por desesperados.
Por no aguardar los sueños.
Por miedo a quedar solos.
Pero llegamos tarde:
te ví y me viste,
nos reconocimos enseguida... pero tarde.
Maldita sea la hora
que encontré lo que soñé... tarde.
Tanto soñarte y extrañarte sin tenerte.
Tanto inventarte.
Tanto buscarte por las calles,
como un loco, sin encontrarte.
Y ahí va uno de tonto,
por desesperado,
confundiendo amor con compañía.
Y ese miedo idiota de verte viejo y sin pareja
te hace escoger con la cabeza lo que es del corazón.
Y no tengo nada contra ellos:
la rabia es contra el tiempo
por ponerte junto a mí... tarde.
Ganas de huir,
de no verte ni la sombra,
de pensar que esto fue un sueño o una pesadilla,
que nunca apareciste,
que nunca has existido.
Ganas de besarte,
de coincidir contigo,
de acercarme un poco
y amarrarte en un abrazo,
de mirarte a los ojos
y decirte: bienvenida.
Pero llegamos tarde:
te ví y me viste,
nos reconocimos enseguida... pero tarde.
Quizás en otras vidas,
quizás en otras muertes.
Qué ganas de rozarte,
qué ganas de tocarte,
de acercarme a ti
y golpearte con un beso,
de fugarnos para siempre..
sin daños a terceros".
Ricardo Arjona.
jueves, 5 de junio de 2008
Otra ilusión menos, y van..
Suerte.
No es que haya sido 'mala suerte'.
Sino, solamente suerte.. pero para el otro equipo.
Impotencia en toda su potencia.
Ni tristeza, ni bronca, ni reproches.
IMPOTENCIA.
Eso siento yo.
Pero impotencia tranquila.
(Aunque si alguien viene a gastar, lo embocó).
Será porque es una más de las injusticias de la vida.
Porque acá hubo camiseta, huevo (MUCHO huevo) y gambeta.
Pero faltó suerte.
Aunque sí, tuve suerte de tener esta ilusión..
Mientras duró.
No es que haya sido 'mala suerte'.
Sino, solamente suerte.. pero para el otro equipo.
Impotencia en toda su potencia.
Ni tristeza, ni bronca, ni reproches.
IMPOTENCIA.
Eso siento yo.
Pero impotencia tranquila.
(Aunque si alguien viene a gastar, lo embocó).
Será porque es una más de las injusticias de la vida.
Porque acá hubo camiseta, huevo (MUCHO huevo) y gambeta.
Pero faltó suerte.
Aunque sí, tuve suerte de tener esta ilusión..
Mientras duró.
Y, otra vez, empieza el partido y yo colgada de tu sonrisa.
Miraba tu sonrisa mientras que con tu brazo derecho hacías un hueco invitando a que quede con el mío entrelazado.
Esa sonrisa..
No tenía una cámara de fotos en ese momento, pero sé que pestañié y así guardé esa imagen.
Claro, no la puedo imprimir, ni mostrar (es toda mía. toda), pero sí la puedo d-escribir y la puedo mirar (cerrando o sin cerrar los ojos).
No quiero, pero sobre todo no puedo dejar de sonreir al volverla a mirar.
Tampoco creo ser de las personas más adecuadas para dicir que 'la vida es bella', pero sin duda puedo afirmar que tu sonrisa es bella.
(Y, otra vez, empieza el partido y yo colgada de tu sonrisa).
Esa sonrisa..
No tenía una cámara de fotos en ese momento, pero sé que pestañié y así guardé esa imagen.
Claro, no la puedo imprimir, ni mostrar (es toda mía. toda), pero sí la puedo d-escribir y la puedo mirar (cerrando o sin cerrar los ojos).
No quiero, pero sobre todo no puedo dejar de sonreir al volverla a mirar.
Tampoco creo ser de las personas más adecuadas para dicir que 'la vida es bella', pero sin duda puedo afirmar que tu sonrisa es bella.
(Y, otra vez, empieza el partido y yo colgada de tu sonrisa).
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